La pobreza aumentó al 32,3% en el primer semestre y alcanzó a 15,5 millones de personas
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la pobreza subió 4,1 puntos porcentuales en la primera mitad de 2026 respecto al cierre del año pasado. La indigencia escaló al 7,5% impulsada por la aceleración de precios y el estancamiento de los ingresos.
El indicador interrumpió la tendencia descendente que registraba desde mediados de 2024, cuando la medición se ubicaba en el 28,2%. Con este resultado, el índice se posicionó por encima del 31,6% registrado en el mismo período de 2025. Proyectado a todo el territorio nacional, el informe refleja que unos 15,5 millones de personas son pobres y 3,6 millones no cubren la canasta alimentaria mínima. La suba implicó la incorporación de 2,05 millones de personas a la pobreza y casi 600.000 a la indigencia en un lapso de seis meses.
Para establecer estos rangos en junio, el valor de la Canasta Básica Total (CBT) para un hogar tipo de cuatro integrantes ascendió a $1.531.473, cifra que determinó la línea de pobreza. En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que fija el umbral de indigencia, alcanzó los $689.853.
Durante el semestre, la CBT registró un incremento del 34,7%, mientras que el ingreso familiar promedio avanzó un 25%. Esta brecha acentuó el deterioro del poder adquisitivo en los sectores de menores recursos, donde la mayor parte del presupuesto se destina al consumo de alimentos y servicios esenciales.
El informe oficial evidenció el impacto diferido de la aceleración inflacionaria del período acumulado entre fines de 2025 y el primer trimestre de 2026. A ese escenario se sumó un freno en el mercado de trabajo formal, condicionado por trece meses consecutivos de retracción en el empleo privado asalariado registrado, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). El dinamismo ocupacional se concentró en modalidades informales y de cuentapropismo, caracterizadas por ingresos sensiblemente inferiores.
Análisis del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas) y de la consultora ExQuanti indicaron que la recuperación del ingreso real perdió tracción, manteniéndose todavía un 13% por debajo de los niveles promedio de 2017. Asimismo, señalaron que la capacidad de contención de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y otros programas sociales disminuyó frente al costo real de la canasta básica.
Desde el Poder Ejecutivo calificaron la suba como un fenómeno temporal derivado del rezago inflacionario de los meses previos. En la administración central confían en que el sostén del superávit fiscal y la progresiva baja de los precios permitirán retomar la senda descendente en las próximas mediciones. Por su parte, consultores e investigadores del sector privado sostienen que, además de la estabilidad de precios, la reducción sostenida de la pobreza requerirá la reactivación del empleo registrado y la mejora efectiva del salario real.
admin
Comentarios
Deja tu comentario